El agua purifica, el viento nos abanica y el corazón se abre un día como hoy.
PURIFÍCANOS.
Para que cada día podamos ser más divinos en la tierra como seres humanos.
Que la luz guardada en nuestros corazones refulga en nuestra mirada cada vez que se pose en otros ojos, que seamos piadosos y dejemos de exigir respeto, y así amar donde no seamos amados.
Que vaya dónde falte tu luz, para llevarla ahí así juntos recordarte y vivenciarte.
El agua purifica, el viento nos abanica y el corazon se abre el día de hoy.
Dispuesto a perdonar, ser perdonado y amar sin medida.
Gracias por no abandonarme, perdón por hacerlo en ocasiones.
El agua purifica, el viento nos abanica y el corazon se abre el día de hoy.

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